La olvidada historia de la Sagrada Família hace 90 años: estuvo a punto de ser una vulgar parroquia con aspecto de "garaje" |
La historia orillada del gran icono de la ciudad
La olvidada historia de la Sagrada Família hace 90 años: estuvo a punto de ser una vulgar parroquia con aspecto de "garaje"
Los rincones secretos de la Sagrada Família (I): la sacristía de cristal
Los rincones secretos de la Sagrada Família (II): el huerto junto al sepulcro de Jesús
Barcelona recuerda con una placa el lugar en el que un tranvía atropelló a Gaudí
Boceto del proyecto de parroquia pretendido por el obispado en los años 30, con la silueta de las torres de la Fachada del Nacimiento a la derecha. / Arxiu Quintana / COAC
Hace ahora 90 años la Sagrada Família era un proyecto abandonado. Peor aún. Hace 90 años, las autoridades eclesiásticas de la ciudad, con el obispo Manuel Irurita a la cabeza, tenía en mente y esbozado en papel un destino muy distinto al entonces casi absolutamente vacío solar delimitado por las calles de Provença, Sardenya, Mallorca y Marina. Pretendían dejar en pie, como la osamenta de una especie extinta, la Fachada del Nacimiento, de la que Antoni Gaudí, 10 años antes, solo vio terminada una de las cuatro torres, y la estructura del ábside. Quería Irurita erigir en mitad de esa manzana una modesta parroquia de barrio, nada del otro mundo, de tres naves y un rosetón sobre la puerta de entrada. En junio de 1936, la Sagrada Família era una quimera muerta. En julio comenzó la Guerra Civil y el muerto, por la barbarie de un grupo de anarquistas, terminó por ser el obispo. Se escondió en un piso de la calle Call, lo que son las cosas, a solo un par de porterías de donde Gaudí tuvo su primer despacho profesional en la ciudad. Le encontraron y aquella partida de militantes de la FAI, sin saberlo, cambió, y mucho, el curso de la historia de Barcelona. Mil veces se ha contado la historia de este icono de la ciudad, pero más como una hagiografía que con apetito de no obviar ni un detalle. Que la Sagrada Família a punto estuvo de ser un edificio con aspecto de “garaje” (palabra puesta aquí no al azar) es un olvido incomprensible.
Fue el historiador romano Tito Livio el autor de la primera ucronía de la historia, esa suerte ‘qué hubiera pasado si…’, que en su caso fabuló con la idea de que Alejandro Magno, en lugar de conquistar el mundo al este de Grecia, hubiera encaminado sus ejércitos hacia poniente. Aquello fue una fabulación. La hipótesis de que la Sagrada Família fuera hoy un proyecto inacabado, que no diera nombre a un barrio y que no fuera imán de millones de turistas cada año estuvo a un tris de ser realidad y, lo más insólito, es que apenas se cuenta. Se ha impuesto el relato de que el templo expiatorio se ha levantado durante casi un siglo y medio, primero, con miles de pequeños donativos piadosos de los barceloneses y, después, con el precio de las entradas, y apenas nunca se ha puesto luz sobre las sombras........