Trump y Netanyahu se reúnen hoy con el plan de paz encallado y Gaza en la incertidumbre |
Frágil proceso de paz
Un hombre vestido de Papá Noel reparte comida a los gazatíes en Jan Yunis / HAITHAM IMAD / EFE
Andrea López-Tomàs
Sobre las ruinas de Gaza, la tragedia toma distintas formas. Los bombardeos a gran escala que arrasaron el enclave y más de 70.000 vidas palestinas han desaparecido para dar paso a la brutalidad del invierno. La realidad del alto el fuego conlleva nuevas formas de morir más lentas, aunque igual de desgarradoras. En los últimos días, tiendas de campaña improvisadas se han visto inundadas, bebés y niños han perecido de frío, y edificios golpeados por las bombas israelíes han colapsado sobre quienes se refugiaban entre sus maltrechas paredes. En una agonía incesante, la población de Gaza aguarda desesperada que lo que pregonan los líderes en ruedas de prensa se materialice y que la segunda fase de la tregua entre en vigor. Pero, dos meses y medio después del inicio del alto el fuego, parece no llegar nunca.
Por el momento, todas las esperanzas están puestas en Mar-a-Lago, la lujosa propiedad del presidente de Estados Unidos en Florida. Allí, se reunirán este lunes Donald Trump y el primer ministro de Israel, Binyamín Netanyahu, en un viaje que se prevé que dure una semana. "Esta visita se produce en un contexto de tensiones entre Netanyahu y Trump sobre lo que está haciendo Israel en Siria y en Gaza", constata Ghaith Al-Omari, investigador de The Washington Institute for Near East Policy. Mientras, en Gaza, la situación es desesperante, con ataques casi diarios del Ejército israelí y una catástrofe ambiental sobre personas que lo han perdido todo.
"Ni Hamás ni el gobierno de Israel quieren la segunda fase, porque esta segunda etapa impone exigencias muy estrictas a ambas partes, algunas muy difíciles políticamente", afirma Al-Omari. De acuerdo con el plan de Trump, con el fin de la primera fase,........