Hamás se inclina por desmantelar su arsenal, pero sin entregar las armas como exige Israel
Frágil proceso de paz
Fotografía de archivo del brazo armado de Hamás. / MOHAMMED SABER / EFE
Al primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, le dominan las obsesiones. Una de ellas es conseguir que las milicias que rodean a Israel entreguen las armas. Mientras bombardea a diario territorio libanés para obligar a que Hizbulá se desarme, en la Franja de Gaza usa otra estrategia. Netanyahu da rodeos a cualquier alternativa planteada para que Hamás se deshaga de su armamento, e, incluso, rechaza cualquier negociación a las concesiones que da el grupo palestino. Simplemente quiere que pase. Aún sin una posición concreta, sus líderes confirmaron hace más de un mes a los mediadores egipcios y qataríes que están dispuestos a deponer y almacenar su arsenal de armas pesadas, pero solo como parte de un acuerdo que incluya la retirada de Israel de Gaza y una tregua a largo plazo, tal y como dijeron fuentes conocedoras de las negociaciones a The National.
Hamás no quiere entregar sus armas a los israelíes ni tampoco a la supuesta fuerza de estabilización internacional que tiene previsto desplegarse sobre el terreno gazatí en enero. El grupo islamista ha afirmado estar dispuesto a traspasar su armamento al gobierno de un futuro Estado palestino con la condición de que termine la ocupación israelí. Israel, por su parte, ha dicho que no se retirará de Gaza hasta que se produzca el desarme. "Se puede hacer por las buenas o por las malas, pero al final se hará", ha pronosticado Netanyahu, inamovible en su posición. "Hamás se encuentra en un punto en el que desea desesperadamente retirarse del gobierno para que se pueda llevar a cabo la reconstrucción y la retirada, pero Netanyahu lo veta, manteniéndolos, así, en el poder", constata Muhammad Shehada, escritor y analista político gazatí.
El desarme de la milicia palestina es una de las condiciones de la........
