La debilidad de Trump abre la puerta a concesiones inéditas a China en el estatus de Taiwán
La debilidad de Trump abre la puerta a concesiones inéditas a China en el estatus de Taiwán
El Gobierno de Xi ha advertido horas antes de la llegada del republicano que la isla es la línea roja más gruesa en la relación bilateral
El presidente de EEUU, Donald Trump, este miércoles a su llegada a Pekín. / BRENDAN SMIALOWSKI / AFP
Décadas atrás discutían Pekín y Washington de la devaluación del yuan, las violaciones chinas de la propiedad intelectual y Taiwán. Discuten ahora de inteligencia artificial (IA), las bridas estadounidenses a las exportaciones tecnológicas, la sobreproducción industrial china y Taiwán. Pasan los inquilinos por la Casa Blanca y sigue la isla mandando en el orden del día. Ha recordado Pekín en la víspera de la llegada de Trump que es la línea roja más gruesa y el requisito imprescindible de unas relaciones bilaterales saludables. Lo demás son sólo negocios, asientos contables en la balanza del comercio exterior. Taiwán es sagrado.
Ha descendido Trump del Air Force One caída ya la noche pequinesa para encontrarse con cientos de risueños jóvenes chinos ondeando banderas chinas y estadounidenses a pie de pista. Le esperan dos días estresantes, con reuniones y ágapes oficiales variados, que fijarán el tono de su convivencia con China durante el resto del mandato. De su sintonía personal no hay dudas si escuchamos a Trump, pero en el camino de las dos superpotencias no faltan las amenazas latentes.
"Los chinos entienden nuestra posición sobre el asunto y nosotros entendemos la suya", aclaró el secretario de Estado, Marco Rubio, en las vísperas de la llegada de Trump, sobre Taiwán. La posición estadounidense es sabida, pero caben los matices, y no son irrelevantes en un asunto tan erógeno. A Trump no le sobran las palancas de presión, debilitado tras perder la guerra comercial contra China y atascado en el conflicto iraní, así que Taipéi........
