Densificar la Barcelona metropolitana hará que algunos servicios de transporte público casi tripliquen su demanda |
Movilidad y urbanismo
Densificar la Barcelona metropolitana hará que algunos servicios de transporte público casi tripliquen su demanda
Estudios de movilidad de la hoja de ruta urbanística del área de la capital estiman incrementos muy pronunciados para las próximas décadas
El AMB aspira a transformar los nudos de las rondas y vías segregadas en avenidas para racionalizar usos y ganar terreno para construir
CONTEXTO | La Barcelona metropolitana se marca duplicar la vivienda planificada y densificar la segunda corona
Un autobús de Moventis durante un servicio en L'Hospitalet de Llobregat. / Manu Mitru
No hay densificación posible si no va acompañada de una mejora de las frecuencias y de la calidad del transporte público. Esta es la máxima que comparten expertos, alcaldes y técnicos de la administración sobre las necesidades que encara una Barcelona metropolitana más poblada. En esta línea, los estudios de movilidad del Plan Director Urbanístico Metropolitano (PDUM), la hoja de ruta para el desarrollo de la futura metrópolis, estiman que algunas redes de transporte público tendrán que “soportar aumentos de flujos que duplican o casi triplican las cargas actuales” de cara al año 2050.
En gran parte, esto se debe a que las mismas proyecciones oficiales destacan la necesidad de duplicar las viviendas contempladas en el planeamiento urbanístico vigente durante los próximos 25 años para poder acoger el crecimiento demográfico que se generará. Lo que se traduce en sumar al menos unos 207.500 hogares entre los 36 municipios que integran el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) de cara a mitad de siglo.
Javier Ortigosa, jefe de la Sección de Movilidad y Estructura Urbana del PDUM, explica que para poder soportar los nuevos crecimientos, y reducir significativamente el nivel de tráfico del vehículo en las próximas décadas, debería incrementarse el transporte público hasta 1,5 millones de desplazamientos diarios, lo que supone un 50-60% más de lo actual. Una cifra que equivale aproximadamente a los viajes diarios que registra la red de metro en la actualidad. Unos aumentos necesarios dado que los informes concluyen que, de mantenerse los porcentajes de uso actuales del coche, la red viaria tendría que soportar un volumen de desplazamientos en vehículo privado “difícilmente asumible” para un sistema que “ya muestra numerosos episodios de saturación”.
De cumplirse el trasvase de usuarios pronosticado, destacará el aumento de viajeros en los autobuses interurbanos y metropolitanos. Las proyecciones del PDUM estiman que estos servicios puedan llegar a sumar cerca de un millón de viajes diarios, lo que implica un crecimiento del 180%. Un incremento que, por si solo, ya implica que los informes consideren la necesidad de dotar a las vías metropolitanas de un transporte público rodado “potente” y que pueda circular por carriles propios y segregados. Ese aumento del 180%, remarca Ortigosa, es aproximadamente el crecimiento que el bus metropolitano ha experimentado en los últimos 25 años. Por lo que el reto........