El declive democrático

Opinión | Crisis internacional

Rafael Vilasanjuan

Periodista

Periodista

Trump da otros 75 días a TikTok para desvincularse en Estados Unidos de la china ByteDance

Si hay alguien que sepa dónde quiere llegar Donald Trump que lo diga. De momento lo único que se intuye es que actúa como un paranoico convencido de que puede poner al mundo de rodillas. Con el anuncio de las tarifas, tan bien estructuradas y pensadas que en la lista se incluyen dos islas donde solo viven pingüinos, ha logrado hundir los mercados y crear una sensación de incertidumbre tan colosal que el capital empieza a huir del principal mercado del mundo, que es precisamente su país. Con los datos en la mano será difícil que Trump cierre el mandato mejor de lo que lo empezó.

Cuando entró en la Casa Blanca la economía americana tenía un paro inferior al 4%, la inflación ya había empezado a encarar el ideal del 2% y era el país industrializado que más crecía. Como reflejo Wall Street estaba en récords históricos. Ahora se asoma al abismo, en parte porque todos estos indicadores están cayendo, pero en parte porque nadie se cree que estas políticas vayan a hacer América más grande, más rica o más poderosa. No es posible encontrar un solo analista económico que nos diga que además de aumentar la pobreza crítica en los países más depauperados, las medidas tengan sentido para los propios americanos.

¿Qué quiere conseguir Trump? Mientras se inicia una nueva recesión global, es la pregunta del millón. Si las medidas no se entienden desde un punto de vista económico, lanzar aranceles como misiles solo tiene un sentido: demostrar que tiene poder para someter al resto. Rompiendo las reglas de la globalización, Trump avanza por la vía de recuperar todo el poder para él dentro y fuera de EEUU. Una deriva que conocemos bien de otros hombres fuertes, autócratas con disfraz de demócratas como Putin en Rusia, Modi en la India o Netanyahu en Israel o de otros sin necesidad del recurso a las urnas como la China de Xi Jinping. Ese el sentido de las primeras protestas en las calles americanas, tímidas aún, pero al menos voces de resistencia frente al declive de otra democracia que se apaga. Y esta sí afecta a todas las demás.

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