Instalados en el caos y sin solución a la vista

Opinión | Guerra en Irán

Director de Información Económica de Prensa Ibérica.

Instalados en el caos y sin solución a la vista

Mientras Oriente Próximo vuelve a convertirse en un polvorín, los inversores más avezados aprovechan la oportunidad para ganar dinero donde otros lo pierden

Nueve reyes europeos fotografiados en Windsor en el funeral del rey Eduardo VII, el 20 de mayo de 1910: de pie, Haakon VII (Noruega), Fernando I (Bulgaria), Manuel II (Portugal), Guillermo II (Alemania), Jorge I (Grecia) y Alberto I (Bélgica), y sentados, Alfonso XIII (España), Jorge V (Reino Unido) y Federico VIII (Dinamarca).

Otra guerra. Ríase usted de todos aquellos que son capaces de especular, con una clarividencia casi divina, sobre lo que ocurrirá mañana o pasado mañana. Quienes ven una oportunidad en los mercados recuerdan un viejo mandamiento: "Hay que vender cuando tocan los violines y comprar cuando actúan los cañones". Falta un detalle: vender qué o comprar qué. No es lo mismo apostar por el dólar, el oro, el petróleo, las empresas del sector de la defensa... que por empresas turísticas o de ocio. O, si nos ponemos apocalípticos, por empresas que construyen búnkeres antiatómicos o que fabrican conservas de alimentos y embotellan agua potable a granel.

En estos tiempos de caos, siempre podemos pensar que llegará lo peor o lo mejor. Elija observando la historia.

Los pesimistas recuerdan los acontecimientos que llevaron a la Primera Guerra Mundial como paralelismo. Poderes imperiales que querían controlar el planeta económicamente y que acabaron chocando. Los monarcas, primos entre ellos, que gobernaban Europa en 1914 eran los primeros que pensaban que esa contienda duraría unos meses. Jorge V (Reino Unido), el káiser Guillermo........

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