Sazón del verano
Opinión | El ruido y la furia
El paso del tiempo evoca recuerdos infantiles y una profunda nostalgia en la madurez del verano, marcando la reflexión sobre la vida y el final inminente
Una jábega en verano. / l.o.
Ha doblado ya agosto la esquina de su mitad, ha cumplido su eclipse, y algo parece que ha cambiado. Entra más tarde el sol en la terraza y con otra temperatura. Se palpa ya ese punto de sazón que dora la luz igual que se dora el pan. En la madurez del verano se sabe un poco más del tiempo, de su semejanza con el mar, de su capacidad de volverlo todo un viejo recuerdo.
Escribo a primeras horas de una mañana en medio de agosto. Miro por la ventana buscando sus pasos, la huella leve de sus pies descalzos. No sé qué me pasa con este mes que todo se me vuelven nostalgias, recuerdos vívidos que emergen como si gotearan de un sueño, como si de pronto la bajamar los dejara al descubierto. Y eso que de entonces, de aquel tiempo, de aquellos machadianos días azules, casi todo lo he perdido. Y aun así, cuando llegan estos idus vuelvo a veces la cabeza,........
