Habitar la luna |
Opinión | El ruido y la furia
La NASA planea construir una base permanente en la Luna, despojándola de su misticismo y transformándola en una urbanización
Un paisano mío será ‘nuestro hombre en la luna’, como él mismo se definió el otro día al presentar el proyecto de la NASA para crear una base permanente en el satélite al que tanto miramos, aunque la luna no sabe que la miramos y también «ignora que es tranquila y clara/ y ni siquiera sabe que es la luna», como nos enseñó Borges.
Juan Ramón Jiménez decía que «si no existiera la luna no sé qué sería de los soñadores, pues de tal modo entra el rayo de luna en el alma triste que, aunque la apena más, la inunda de consuelo: un consuelo lleno de lágrimas, como la luna». Es evidente que el satélite ha inspirado siempre mucho. Su simbolismo es amplio y complejo. Desde el principio el hombre percibió la relación existente entre la luna y las mareas y la aún más extraña conexión entre ésta y el ciclo fisiológico de la mujer (de hecho, la palabra menstruación viene del griego menses, que significa ‘luna’), lo que la hará devenir en una serie de........