Esta primavera |
Opinión | El ruido y la furia
Dicen que hoy ya es primavera, que se sabe porque unas veces imita al verano y otras se parece al otoño, según los vientos, según las horas. Porque insiste alguna mañana en la lluvia y porque termina las tardes haciendo tiritar el aire. Que tiene las manos azules, la piel como la voz del pozo, y que su nombre es como el del mar, que se puede oler desde la ventana.
Ahora, ahora mismo, la primavera está llegando en medio de guerras, en mitad del miedo. Quizá por eso parezca aterida, quizás estos sean los días terminales y esta primavera pesimista, algo triste y desangelada, sea la última de las primaveras, como empiezan a predecir los augures, los profetas del fin. Si así lo fuese tampoco importaría demasiado. La buganvilla permanece ahí, alzando su púrpura hacia la luz, los vencejos cubren la tarde con sus elevadas geometrías, y el aire aún rehíla, azul, al nacer el día. No conviene tener miedo. Ningún fin puede ser el fin si no es el fin de la........