Esa soledad |
Opinión | El ruido y la furia
Juan Gaitán
Entierro en Bujalance a una de las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz. / Víctor Castro Fernández
«Qué solos se quedan los muertos», nos dejó dicho Bécquer en una de sus rimas. Acaso no se dio cuenta de que quienes nos quedamos terriblemente solos somos quienes seguimos vivos. Que la soledad ante la muerte es un frío interior que no se palia con ningún abrigo, con ningún fuego, que es una sensación de vacío que te colma la boca de un sabor amarillo y abrupto y entonces te dan igual el porvenir, las tarifas, los tonos tenues de la tarde. La soledad ante la........