Una realidad en movimiento

Una realidad en movimiento

Trump amenaza con destruir instalaciones en Teherán si Irán dispara contra buques en Ormuz. / ED

Lo peor para conocer la realidad es quedarnos en una foto fija. Quizá para impedirlo sirvan las comparaciones históricas. La tragedia de Alemania antes de 1914 fue mantenerse en esa foto fija de la política internacional que enfrentaba como enemigos a Inglaterra y Rusia. El barón de Holstein, que odiaba a Bismarck, asumió de forma dogmática contra el viejo canciller que podría presionar indefinidamente a Londres con la flota creciente de Tirpitz, porque su Graciosa Majestad jamás se aliaría con Moscú. La influencia de Holstein fue trágica, porque cuando todo el mundo comprendió la completa incoherencia mental del Káiser, comenzaron a unirse sigilosamente París, Londres y Moscú hasta dejar sola a Alemania, que no tuvo otra opción que cargar con la pulsión de muerte de la casa de Habsburgo en descomposición. Y a la muerte la arrastró.

Vivimos una situación caracterizada por la misma movilidad. Y además por las mismas causas. El Káiser y Trump se parecen en muchas cosas. La misma incontinencia mental, la misma volubilidad, la misma incapacidad para mantener la confianza de los aliados -humillados y traicionados una y otra vez-, el mismo brusco giro en todos los frentes, el mismo entreguismo a un Estado en descomposición como Israel, que permite a criminales confesos en su gobierno, condenado a convertirse en un paria internacional. Por no hablar de la ayuda permanente a otro Estado en crisis, Rusia, impidiendo que pierda una guerra que Europa no puede permitir que gane.

La impotencia es mucho más visible en quienes aspiran a la omnipotencia. Trump la hace evidente en Irán. Tras meses de guerra no declarada, sus intentos de amedrentar al régimen de Irán han fracasado. El estrecho de Ormuz sigue sin estar controlado........

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