Sonidos del silencio |
Los verdaderos sonidos del silencio son los de la naturaleza, el viento, el mar, el agua, los pájaros, los sonidos que uno encuentra en el bosque. Ahora en tiempos modernos los sonidos artificiales abundan: las guadañas, los pitos, los de las guerras con sus bombas y sus ametralladoras, las sirenas y uno que otro vecino bulloso.
Claro está que el mejor de todos es el silencio del alma, cuando uno puede quedarse en paz escuchándose a uno mismo, sin juicios ni culpas, uno con uno, sin la necesidad de estar hablando o viendo televisión, aprendiendo a vivir sin necesidad de cosas externas. ¡Ay, juepuchica!, qué complejo que eso sí es, pero si uno lo logra, así sea........