We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Heces y civilización

7 0 0
25.04.2019

¿Por qué nos repugnan el sudor, la saliva, los esputos, la menstruación, la cera, la caspa, los orines, los flatos, las heces y el semen? Los antropólogos coinciden: las secreciones son focos de bacterias y su control necesitó siempre una sanción social fuerte, un tabú casi tan severo como los que pesan contra el incesto y el homicidio.

Hay excepciones, por supuesto. Los romanos de la antigüedad tenían sanitarios colectivos y conversaban mientras defecaban. Los chinos esputan en público e incluso, en recipientes especiales, dentro de los vehículos.

Prácticas sexuales como la ‘lluvia dorada’ y la ‘ducha de leche’ rompen el tabú gracias al paroxismo del placer. Como es un momento de comunión con el otro, nada suyo nos resulta asqueroso.

De las secreciones, la más despreciada es la materia fecal. Por eso siempre defecamos en soledad; en huecos,........

© El País