Terremoto
A veces pasan hechos que nos atropellan y no logramos controlar lo que sucede. Nada ilustra mejor y físicamente esta experiencia que cuando, sorpresivamente, se nos mueve el piso, se bambolean las cosas y las construcciones amenazan colapsar por un sismo tan fuerte como el ocurrido en Colombia el pasado 10 de agosto, que marcará un antes y un después en muchas vidas.
Son terremotos también emocionales por su impacto y porque nos recuerdan nuestra precaria existencia e impotencia ante las fuerzas de la naturaleza. Es un evento que se nos antoja extraordinario, no obstante que para el planeta sobre el que estamos parados es normal y corriente el desplazamiento y acomodo de sus placas tectónicas y fallas geológicas. A pesar de los avances tecnológicos y de entender el universo, no podemos detener ese embate que llega para alterar nuestros........
