La apuesta de China en Irán

Atacar a Irán prometía transformar el Medio Oriente. Para sus partidarios, sin embargo, al intimidar a una China en ascenso, también se trataba de cambiar el mundo. La guerra debía demostrar el poder de Estados Unidos sobre el flujo global de petróleo, exponiendo la vulnerabilidad de China. Asimismo, debía reforzar la disuasión mediante el contraste: una supremacía militar estadounidense frente a la renuencia o la incapacidad chinas para rescatar a sus aliados.

El presidente Donald Trump parece haber sobreestimado el alcance del poder militar estadounidense. Eso ha quedado expuesto luego de un mes de combates. Ni un cambio de régimen, ni la toma del estrecho de Ormuz, han sido posibles. China ve la guerra como un grave error de Estados Unidos. Se ha mantenido al margen porque, como recalca la revista británica The Economist, los líderes chinos entienden este momento histórico según la máxima atribuida a Napoleón Bonaparte: «Nunca interrumpas a tu enemigo cuando está cometiendo un error».

Visto desde la perspectiva china, la guerra en el Golfo Pérsico confirma el declive de Estados Unidos, tal como documenta el comportamiento errático del Imperio Británico en el siglo XIX. Si Irán cae en anarquía o el régimen se aferra al poder, Estados Unidos podría........

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