Y el sexo, ¡ahí! |
Así como la ignorancia es atrevida, la sapiencia es prepotente. Llama la atención como el sexo (no la sexualidad) continúa siendo un instrumento de violencia y agresión. Cómo se sigue utilizando para aumentar las diferencias entre los humanos como si lo que ‘colgara’ fuera lo más valioso e importante de una persona. Cómo (¡todavía!) los temas sexuales producen tanta roncha y se convierten en instrumentos de discriminación y minusvalía. Cuánta gente se encuentra atrapada en un cuerpo-empaque con el que no se identifica y todavía se cree que esa angustia y ansiedad son modas o tendencias ‘superables’. Se necesita no haber escuchado ese dolor para burlarse de él o para descalificarlo como si fuera una decisión que voluntariamente se escoge.
La teoría de género es una necesidad apremiante para equilibrar la desigualdad y no creer que, porque lo que tengo entre las piernas........