¡Dato, mata relato!

Este es un escrito destinado primordialmente a tres grupos significativos de colombianos: los enemigos de la patria, los incrédulos y los escépticos.

A los tres segmentos mencionados les aplica el mismo principio de realidad: el gobierno de El Tigre está dando resultados en el marco de la Constitución y la ley, y cumpliendo los fines del Estado de Derecho, gústele a quien le guste.

Lo que oíamos con tanta vehemencia, determinación y convicción en campaña hoy se traduce en cifras, resultados y beneficios que en la calle se sienten, mientras en el ambiente flota una sensación de bienestar con mucha ilusión por la materialización de este legítimo y bendito proyecto de nación: La Patria Milagro. De La Espriella no hizo “promesas de campaña”; generó compromisos con los asociados. Compromisos que hoy honra, y eso son dos cosas abiertamente distintas. Por esto y por más, apenas como prolegómeno, sostengo que la coherencia de nuestro presidente es patente; hoy los datos lo respaldan y la gente ve con buenos ojos a nuestro líder. En la calle, la gente realmente quiere y da su espaldarazo genuino a quien vino a gobernar y a cambiar la política para siempre, no a hacer la de siempre. Se llama percepción.

Por eso he querido dedicar estas líneas para presentar y analizar lo referente a la seguridad nacional y los primeros resultados del gobierno de Abelardo de la Espriella.

A corte del 21 de octubre de 2026, la seguridad nacional se ha convertido en uno de los principales asuntos de evaluación de la nueva administración. Sin embargo, para construir un editorial serio, con cifras defendibles ante la Presidencia, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa o un escenario de control político, es indispensable separar tres cuestiones: la percepción ciudadana de seguridad, los resultados operacionales de la Fuerza Pública y la eficacia atribuible a la nueva estrategia gubernamental.

En lo que va del gobierno del doctor Abelardo, se advierten reducciones mensuales en algunos delitos. Hay resultados iniciales que deben evaluarse, pero la atribución causal y la sostenibilidad de esos resultados —aunque ha pasado poco tiempo y, como es apenas lógico, se........

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