Unión o catástrofe |
Los hechos de barbarie de estas últimas semanas nos llevan a pensar que la crueldad y el terror no tienen fondo. Pero lo más grave es la pasividad frente los actores que por acción u omisión son partícipes de tan cruel escalada. ¿A quien le cabe en la mente que uno o varios colombianos planean y ejecutan la colocación de una carga explosiva de alto poder para que cuando pase una chiva, con seres humanos a bordo, vuele en mil pedazos?
Las declaraciones de los familiares de tantos campesinos y viajeros que fueron víctimas de la alevosía son impactantes. Cientos de familias lloran a sus víctimas inocentes. Los animales no son la excepción a la crueldad: el camión ardiendo con tres mil pollitos vivos también fue dantesco. Los avicultores y tantos empresarios del campo y del turismo, víctimas de estos asesinos que conforman las disidencias y que han sido interlocutores de la fracasada ‘paz total’.
Con delincuentes........