El momento de elegir bien |
Durante décadas, se sostuvo —con más prejuicio que evidencia— que el ejercicio del poder era un feudo exclusivamente masculino. Sin embargo, el Siglo XXI ha desmantelado ese mito no con retórica, sino con una práctica irrefutable. En diversas latitudes, mujeres de distintas vertientes ideológicas han asumido la jefatura de Estado, demostrando que la eficacia en el gobierno no es una cuestión de género, sino de temple, rigor intelectual y visión estratégica. Evocar sus nombres es el reconocimiento de que el liderazgo femenino es una realidad consolidada que ha transformado la arquitectura del poder global.
En el centro de esta transformación emerge Ángela Merkel, científica de formación y forjada en la austeridad de la Alemania Oriental. Más que una canciller, su estilo sobrio pero firme fue el baluarte que mantuvo la estabilidad de la Unión Europea durante dieciséis años frente a crisis financieras y migratorias de la era moderna. Y su ascenso fue el triunfo del pragmatismo sobre el efectismo.
América Latina también ha sido testigo de este cambio de paradigma. Michelle Bachelet encarna una resiliencia que........