Sin salud y el Gobierno busca votos

Dentro de un juego de prioridades máximas, tiene prelación la salud del hombre. Cualquiera lo sabe. Lo que hace ver, en otros términos, que un gobierno sensato debe atender, primero que todo, los aspectos relacionados con la salud. Y fue con ese criterio con el que se dictó la Ley 10 de 1993, que funcionó bien un tiempo largo y aumentó la cobertura. Nadie discute eso hoy, no obstante que los gobiernos comenzaron a incumplir sus propios deberes de pago e igual fueron haciendo las IPS. Y cuando dejó de pagarse, aprendieron unos a desfalcar y otros a escurrir el bulto. La salud se fue a pique con unas deudas altísimas del gobierno y privadas y sin atención médica. Y claro, las medicinas comenzaron a escasear. Y la gente a morir.

Fue entonces cuando este gobierno, sin prever cómo era su deber, la tremenda crisis que hoy mata gente, y sin que duela la tragedia, se trasteó hacia un sistema de simple apariencia socialista, que no tiene ningunos estudios ni arraigo y que viola derechos esenciales como hoy se tiene establecido, según todos los medios de comunicación. Pero fue ese mismo gobierno, a través de su ministro Guillermo A. Jaramillo, el que comentó simplemente y con sadismo: “Es que los ricos también lloran”. Por cierto acababa de morir el niño Kevin Acosta, cuya culpa en el deceso la atribuyó el mismo presidente Petro a su propia madre. ¡Insólito!

Y frente a........

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