El manifiesto avanza: La semana en que todo confluyó |
El 15 de mayo de 2026, a las 11:15 de la mañana en Roma, el Papa León XIV firmó la primera encíclica de la historia dedicada a la inteligencia artificial. Magnifica Humanitas comienza preguntando si construiremos una nueva Torre de Babel, o edificaremos la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos. A esa misma hora, con seis horas de diferencia, Donald Trump y Xi Jinping cerraban en Pekín su cumbre bilateral y acordaban iniciar un diálogo conjunto para administrar quién accede a los modelos de inteligencia artificial más poderosos del mundo. Dos documentos en un solo día. Uno dice que el conocimiento tecnológico es un bien común que no puede concentrarse en pocas manos. El otro describe, sin decirlo así, los términos de esa concentración.
Lo que ocurrió en los días siguientes fue la consecuencia.
Cinco días, un solo diseño
El viernes 22, Javier Milei publicó en X: “ARGENTINA SE ADELANTA AL FUTURO, PORQUE EL FUTURO NO ESPERA”. Su gobierno lanzó el “Gemelo Digital Social”, una herramienta de inteligencia artificial que cruza registros de la ANSES, datos tributarios, sanitarios y sociales para anticipar el impacto de las políticas. Lo que Milei llama cambio de paradigma, los especialistas reconocen como una función característica de Palantir Foundry, la plataforma de analítica de datos de Peter Thiel, quien se había reunido con Milei en la Casa Rosada el 23 de abril. El gobierno no reveló qué empresa desarrolla la herramienta. No era necesario.
El sábado 23, el analista Anton Leicht publicó en Le Grand Continent el argumento que ordena el momento: la IA no será abundancia, sino escasez. Los modelos de frontera no están llegando a todos. Mythos, el sistema de Anthropic capaz de descubrir autónomamente vulnerabilidades de ciberseguridad, está disponible únicamente para unas cuarenta organizaciones con sede en Estados Unidos. La Casa Blanca bloqueó incluso ampliar ese acceso. La jerarquía ya tiene forma: quienes desarrollan, quienes acceden, y quienes consumen lo que se les autoriza a consumir.
El domingo 24, la Cámara de Senadores de Bolivia aprobó en tiempo récord, en la Casa de la Libertad de Sucre, la abrogación de la Ley 1341. El proyecto ingresó por dispensación de trámite, no pasó por comisión, se aprobó en grande y en detalle con más de dos tercios de votos. La Ley 1341 establecía el andamiaje procesal del estado de excepción: plazo máximo de 60 días, obligación de notificar........