Cuestión de peso
Bolivia arroja también datos preocupantes en materia de obesidad infantil. Los estudios indican que aproximadamente el 60 % de mujeres y el 55 % de varones en edad escolar presentan algún grado de exceso de peso. Tarija ocupa un lugar especial de liderazgo en sobrepeso infantil: 47% de la población estudiantil de entre 5 a 18 años de edad presenta algún grado de sobrepeso y obesidad.
El sobrepeso no solo afecta al bienestar psicoemocional del niño o adolescente sino que es un elemento predisponente para desarrollar más adelante enfermedades crónicas como diabetes, problemas renales, hipertensión o problemas cardiovasculares.
Los factores de riesgo para tener sobrepeso u obesidad son inicialmente el tipo de alimentación, la falta de ejercicio físico, factores familiares como los hereditarios o genéticos, factores psicológicos como el estrés, factores socioeconómicos como la ausencia recursos para comprar alimentos saludables, ciertos medicamentos que desarrollan aumento de peso y otros.
Ante estos elementos es importante que a nivel social se tome en cuenta la proliferación de establecimientos de comida rápida donde se alimentan frecuentemente los niños, así como el consumo excesivo de ultraprocesados. Es necesario buscar también alternativas a nivel educativo en los kioskos escolares donde se venden muchos productos con bajo nivel nutricional y alto contenido de azúcar y conservantes. Por otra parte seria importante revisar los menús de desayuno escolar para reevaluar los insumos y su impacto en la salud de nuestros niños y adolescentes.
Respecto a la salud mental y el bienestar, el impacto del sobrepeso y la obesidad puede ser importante. Puede ir desde la estigmatización social, sentimientos de vergüenza, aislamiento, rechazo social y estrés hasta llegar a la depresión y ansiedad. También puede generar trastornos de la conducta alimentaria, especialmente prevalentes en la adolescencia.
Varias causas del sobrepeso y obesidad tienen que ver con el estilo de vida, por tanto como padres podemos prevenir y evitar los factores de riesgo. Podemos concienciar a través del diálogo y el ejemplo, podemos cuidar la alimentación de nuestros hijos priorizando insumos naturales, frutas y verduras, reducir los azúcares y ultraprocesados; podemos fomentar la actividad física, juego y actividad al aire libre así como brindarles estabilidad y reducir los estresores que pueden contribuir a desarrollar sobrepeso u obesidad. En nuestras manos puede estar protegerles así de las múltiples consecuencias de este problema de salud, no solo física sino también psicológica y emocional.
