Política exterior de Petro: caprichos, vanidad y costos para Colombia

La política exterior de un país no puede moverse al vaivén de los afectos de un presidente ni ser el escenario para desplegar sus vanidades. Debe ser una política de Estado, seria, estratégica y orientada a proteger los intereses nacionales. En el gobierno Petro ocurrió exactamente lo contrario: la política exterior se volvió un ejercicio de capricho, irracionalidad y deseo de protagonismo, cuyos costos hoy recaen directamente sobre los colombianos.

El ejemplo más grave y revelador es la decisión de denunciar el Tratado de Libre Comercio con Israel. No había una razón económica o de interés nacional que justificara esa ruptura. Todo lo contrario. Gracias a este acuerdo, entre 2018 y 2024, Colombia exportó a Israel USD $3.260 millones ($13 billones de pesos) e importó USD $718 millones ($2,6 billones de pesos). Entre las importaciones se encuentran bienes de alto contenido tecnológico y especializado, concentrados en equipos electrónicos, productos químicos y farmacéuticos, tecnología aplicada al agro, y tecnología militar y policial.  

El daño no fue solo comercial. Israel era un aliado clave para la seguridad nacional. En medio del avance del narcoterrorismo, del fortalecimiento de las disidencias y........

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