La geopolítica que viviremos en 2026 |
El año 2026 se perfila como un período de transición tensa en la geopolítica y en la economía mundial: no el estallido de una gran crisis visible, pero sí la profundización de desequilibrios que erosionan la clase media y la confianza en las instituciones. La combinación de deuda pública récord, cambios tecnológicos acelerados, reacomodos de poder entre grandes potencias y conflictos regionales configuran un escenario de “calma inestable”.
En el plano económico, el consenso financiero señala un crecimiento global modesto, cercano al 2,5–3%. No un colapso, pero tampoco una bonanza: se avizora un estancamiento sostenido por un gasto público elevado, tipos de interés relativamente altos y una productividad que avanza con lentitud. USA y China serán los motores, impulsados por la inversión masiva en tecnologías de frontera, en especial la inteligencia artificial, la computación en la nube, la automatización industrial y las energías bajas en carbono.
La IA se perciben como amenaza y salvación, dado que existe miedo a la destrucción del empleo en áreas administrativas y servicios profesionales; pero los grandes flujos de capital se orientan hacia estos sectores,........