El chantaje
Toda democracia constitucional descansa sobre una premisa sencilla. Quien gana gobierna dentro de la Constitución. Quien pierde ejerce una oposición vigorosa dentro de la Constitución. Ese equilibrio permite que las diferencias más profundas se resuelvan sin que cada elección se convierta en una disputa sobre la supervivencia misma del régimen. Por eso resulta inquietante que el senador Iván Cepeda haya anunciado una campaña de desobediencia civil si el presidente electo, Abelardo de la Espriella, no satisface determinadas exigencias políticas formuladas incluso antes de posesionarse.
Más que una invitación a la resistencia cívica, esa declaración parece introducir una lógica distinta. La lógica del chantaje político.
Conviene distinguir ambos conceptos. La desobediencia civil posee una larga tradición filosófica y constitucional. El chantaje político responde a una dinámica completamente diferente. La primera, pretende llamar la atención sobre una injusticia grave cuando los mecanismos institucionales han sido insuficientes. El segundo, anuncia que la normalidad institucional dependerá de que un gobernante acepte condiciones impuestas por quienes........
