El sacrificio de nuestros héroes

El sacrificio silencioso de nuestra Policía Nacional parece no tener fin. Colombia amanece cada día con una herida abierta, una herida profunda que no logra cerrar porque la violencia persiste y golpea, a quienes juraron proteger la vida, la honra y los bienes de los ciudadanos.

En menos de 48 horas, la institución volvió a pagar una dolorosa cuota de sangre, recordándonos -con crudeza- el precio que se paga por servir a la Patria.

El pasado 5 de enero, en la espesura de Cartagena del Chaira, Caquetá, dos policías atendieron un llamado ciudadano. No iban a combatir, iban a proteger; no buscaban la confrontación, buscaban devolver algo de tranquilidad a una región dominada por el........

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