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El Mito de la Caverna

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20.03.2026

Julius Robert Oppenheimer es la persona más relacionada con la invención de la bomba atómica por su rol como director científico del Proyecto Manhattan y haber probado el dispositivo Trinity, la primera detonación nuclear de la historia el 16 de julio de 1945, durante la Segunda Guerra Mundial.  Se escucha lejana la guerra en Oriente y por supuesto no es objeto de preocupación alguna en Colombia.

Acá vivimos dentro de una especie de microcosmos. En un, “Mito de la Caverna”, esa metáfora sobre la condición humana, el conocimiento y la educación que según Platón nos hará pasar de la ignorancia a la comprensión profunda de la realidad. Ojalá… ¿Cuál realidad y cuál microcosmos? La realidad es que la guerra en Oriente si nos atañe. Irán, la heredera histórica de la antigua Persia, de varios imperios: el Imperio aqueménida (Ciro, Darío, Jerjes), el Imperio parto y el Imperio sasánida, hoy pueden acabar con todo incluyendo nuestro microcosmos.

Ese que vivimos diariamente, y que se mueve entre la derecha y la izquierda sin detenerse en el centro. Ese que nos hace creer que Petro lo es todo y es definitivo. Que no nos deja salir de la ignorancia y comprender profundamente la realidad. Que convierte en deidades a cualquiera con un par de camionetas y escoltas. Que la Gran Coalición es la solución. Los chismes sobre el apartamento 901 o el de Paloma (ex Galán), debates políticos sin trascendencia en tierra de ciegos, que no quieren ver y que ahora reinan, inundaciones y en fin… Tonterías. Mientras tanto, la bomba atómica, el terror el 6 y 9 de agosto de 1945 cuando se “estrenó” con tecnología muy precaria en Hiroshima (“Little Boy”) con Uranio y Nagasakia (“Fat Man”) con plutonio, ¿imagínense el horror que puede ser 81 años después? Simplemente el fin de la humanidad.

Minimizar los esfuerzos de EE.UU. e Israel por evitar el fin de la humanidad no es un tema menor sino todo lo contrario. Es una realidad que ciertamente cancelará las elecciones por simple sustracción de materia… No apoyarlos es alinearse con la muerte de todos, pues la Irán de hoy es totalmente fundamentalista, una teocracia Chií totalmente controlada por un líder supremo que controla las fuerzas armadas, la justicia, la seguridad, la política exterior y por supuesto ¡la bomba atómica! y en últimas la existencia de cualquier especie de vida en la Tierra. Así el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) asegure que irán no tiene capacidad de enriquecimiento avanzado de uranio, y que no ha alcanzado el 90% necesario para fabricar un arma nuclear. No se les puede creer… Le creo a Trump y Netanyahu.

Si tienen la capacidad y sobre todo las ganas de exterminar todo pues para ellos la muerte, inmolarse, representa una virtud, ya sea por una causa religiosa, política o ideológica: fundamentalismo.

Qué importa que opine ese inútil organismo internacional, la realidad es otra y es eso que nos explicaba Platón, en “La República”, la comprensión profunda de la realidad, ojalá no se dé cuando ya no haya nada que hacer, escribir, reportar…

Juanfelipereyes@hotmail.com


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