Portal de consciencia |
Iniciar un nuevo año es, en apariencia, un acto cronológico. Cambiamos el número, renovamos los calendarios y hacemos listas de propósitos. Sin embargo, existe otro comienzo más silencioso y más verdadero: el instante en que decidimos volver al centro, ese punto íntimo donde la vida no se fragmenta y el tiempo deja de empujarnos. Detenernos es ya un gesto de consciencia.
Volver al centro no es un evento extraordinario, es una práctica cotidiana. Un trabajo humilde que se realiza todos los días, y ojalá cada minuto. Es darnos cuenta de cuándo hemos sido expulsados hacia la periferia del ego, orbitando en la ira, la envidia, la soberbia, la lujuria, la avaricia, la gula, la........