Crecer no es evolucionar
“Cada ser humano, si no ha hecho su trabajo espiritual, es un niño disfrazado de adulto”. La frase de Alejandro Jodorowsky me deja una pregunta incómoda: ¿cuánto de nuestra adultez es madurez?
Podemos ser funcionales. Nacemos, crecemos, estudiamos o no; trabajamos, hacemos más o menos dinero, tenemos hijos o no, hacemos familia, alcanzamos metas, viajamos. Y, sin embargo, podemos seguir siendo chiquitos por dentro. Porque crecer no es lo mismo que evolucionar. Crecer puede significar avanzar en nuestras dimensiones materiales e intelectuales. Y eso es deseable. Evolucionar implica ir más allá: despertar, ampliar la consciencia, integrar lo que somos y trascender las fronteras del ego.
En ¡Puedes salir de la caja!........
