Estertores de la Constituyente |
Ya pasaron las arengas, las banderas y el despliegue de menguada fuerza política en las plazas. Tras la jornada del pasado viernes, el país quedó con una imagen clara: un Gobierno que, ante su incapacidad ejecutiva de presentar resultados tangibles de su gestión, ha decidido refugiarse definitivamente en la democracia de la calle. Aún más, lo que vimos no fue una fiesta del trabajo; fue la continuación oficial de una campaña de recolección de firmas para imponer una Asamblea Nacional Constituyente, con cuenta abierta para recibir donaciones de dinero.
Para que lo entendamos sin tecnicismos ni eufemismos: recoger firmas para una Constituyente es un intento más del Ejecutivo de saltarse los canales legales y el debate en el Congreso. Es, en palabras sencillas, querer cambiar las reglas del partido porque el marcador no le favorece. Petro ha insistido en que la Constitución de 1991 es un obstáculo para gobernar, cuando en realidad es el escudo que nos ha protegido de la arbitrariedad y el desorden del gobierno........