El país pendiente: educación, mérito y oportunidades
Colombia lleva años atrapada en discusiones ideológicas que rara vez conducen a soluciones estructurales. Mientras el debate público se reduce a ricos contra pobres, izquierda contra derecha o subsidios contra mercado, el país continúa enfrentando los mismos problemas: desigualdad, baja movilidad social, corrupción, polarización y frustración colectiva.
Pero quizá el problema más profundo no sea únicamente económico o político. También es humano, ético y cultural.
La reciente controversia sobre la contratación directa con juntas de acción comunal y organizaciones territoriales volvió a evidenciar las fracturas históricas del país. Algunos consideran estas medidas una democratización del acceso a los recursos públicos; otros las ven como una nueva forma de clientelismo político. Y probablemente ambas posiciones contienen parte de verdad.
Porque Colombia sí ha padecido históricamente la concentración del poder económico y político en determinadas élites regionales.........
