We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Civilidad

2 16 0
30.05.2019

Es habitual o común representarse la idea de civilidad como la de un término que, por el hecho de referirse a lo civil, se define como aquello que es lo opuesto o lo ajeno a lo militar. Y, en efecto, no pocas son las voces que evocan y sentencian que la civilidad es un modo de vida alterno, incompatible y antagónico, al de la cifrada vida de los cuarteles: una vida que no solo no contempla sino que, por su propia condición, está obligada a rechazar. De ahí que se presuponga, por ejemplo, que cuando se habla de la sociedad civil se esté haciendo referencia inequívoca, aunque indirecta, a la existencia efectiva de una sociedad militar como tal –esa a la que los populistas suelen llamar la “gran familia”–; de tal manera que un Estado, cualquiera sea su signo y tendencia, estaría compuesto no por una sino por dos sociedades que, en virtud de su propia condición, no solo son distintas entre sí sino, lo que es más importante, recíprocamente antagónicas e incompatibles: la sociedad civil, es decir, la sociedad horizontal de “los civiles”, y la sociedad militar, la sociedad vertical de los hombres y mujeres que viven en los cuarteles, armados y uniformados de verde olivo, esa exclusiva –y excluyente– sociedad de y para los militares. Solo que, en realidad, semejante representación, propia de una percepción de oídas o de la vaga experiencia, no se adecúa con la idea, es decir, ni con el ser de la civilidad ni con su concepto.

Conviene recordar, en primer término, que los llamados Estados modernos conforman un bloque de poder –un “bloque histórico”, como lo denomina Gramsci–, que ya Maquiavelo, en su momento, había observado y expuesto en sus tratos generales. En........

© El Nacional