We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Poesía, dipsomanía y corrupción

3 6 0
13.11.2019

Acaba de aparecer en Bogotá, en medio de un extraordinario jubileo y ruido de panderetas, publicado por dos instituciones “académicas” con prestigios recienvenidos en sus vínculos con la promoción de las artes literarias, un volumen titulado La Generación sin Nombre. Una antología seleccionado y prologado por una señorita licenciada en una de esas universidades secuela de los motines y revueltas de los años sesenta, cuyas reales protestas y destrozos tuvieron más que ver con las dificultades de vastos sectores de ladinos, que nunca alcanzaban el puntaje forzoso, para atender clases en las rancias academias parisinitas.

Hoy son conocidas como universidades para titularse, donde es posible graduarse de “doctor” confeccionando tesinas con cualquier sujeto: desde la aparición irregular de un sopor en un volumen de quinientas páginas y su efecto en el sueño del lector; hasta la frecuencia con que una lagartija estuvo orinando en otro de las obras completas de Carlos Castro Saavedra en los húmedos sótanos donde fue relegada por algún ministro de Cultura de las Bibliotecas del Banco de la República.

Como es de dominio público, una de esas instituciones editoras fue creada, en 1966, tras las asonadas universitarias, entre otros caballeros de industria, por dos prestigiosos dipsómanos amigos de Gilberto y Filiberto, dedicados al juego ciencia y las nalgas de los gurruminos, respectivamente. El primero fue, en efecto, su propietario durante los primeros 25 años de existencia del ente de garaje, tras haber posado sus enormes ancas en la presidencia de la Asociación Colombiana de Universidades, el Senado de la República, la Academia de Historia, el Instituto Caro y Cuervo, el Club de Ajedrecistas de la calle 12 y el de Abogados de Bogotá, donde hizo ostentación de sus 500 tableros de ajedrez, al lado de 1.200 matrioshkas, que demostraban su fascinación por el estalinismo siendo liberal, y dentro del desprendimiento, un gran corrupto.

A su fallecimiento, muy lamentado por ese insuficiente de la Universidad Nacional, Guillermo Páramo Rocha, la de cochera fue a parar a manos de uno de los destronados del poderoso diario capitalino, donde controlaba la circulación de noticias, y donde redactó, para eterna memoria, el domingo 29 de marzo de 1981, bajo el alias de Ayatollah, la más siniestra página [Viaje gratis a México] que se haya escrito contra Gabriel García Marquez y que, con la asistencia de otro dipsómano, director del Instituto Caro y Cuervo y secretario perpetuo de la Real Academia nativa acusado de numerosos delitos contra el erario, por poco permiten que mi general Camacho Leiva le torturara, junto al anciano poeta Luis Vidales, en las caballerizas del ejército en Usaquén, acusado de ser del M-19, cuando los ciertos comuñangas son sus dos primos hermanos, autores de la entrega del país a las FARC mediante el soborno del Congreso, las Cortes y las fuerzas armadas.

El otro prestigioso dipsómano creador de la universidad de cobertizo fue un vate boyacense, muy adepto al fondillo del hijo de Júpiter, iniciador, entre las usanzas del grupo Los Bachúes, de ciertas devociones de la Repubblica di Salò, en especial aquella de “ámame, escúpeme en el rostro”, a quien la ministra de Cultura del gobierno del tartufo, para congraciarse con su paisano, ideólogo del pacto Santos-FARC y gerente de la corporación que ha publicado unos 1.500 poetas colombianos, dedicó el 2018 una monumental exposición/antología de su obra donde se destaca esta, seguidilla sin bordón, que encomia la lucha armada en la alegoría del guerrillero heroico:

Tú, que eras como el viento que enchufa las palmeras,

tú, que eras como el aire que voltea entre los cuernos,

tú, que llevabas en los resaltes las alas del gavilán,

tú, que te meneabas derecho como solo caminan los árboles,

tú, el de la camisa donde el sol pone botones de candela,

tú, el del machete que zanja en dos el día de los ricos

tú, cuyo fusil solfea en la niebla de la pólvora de los pobres.

La otra institución editora del volumen antológico es un colegio bogotano, fundado hace 105 años durante la hegemonía conservadora por unos antepasados del quinto presidente elegido por la mafia, bajo cuyo mandato el país estuvo a punto de caer en las manos de las FARC y a quien se acusa de ser el autor intelectual del asesinato de Álvaro Gómez Hurtado.

A comienzos del siglo, después de haber gozado de un gran prestigio pedagógico, el colegio cayó en manos de una camarilla de maoístas, comandados por un tal el Ovejo,........

© El Nacional