We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Borges ha cumplido 120 años

2 10 0
28.08.2019

Borges se valió de tres “géneros” para dar expresión a su literatura: la poesía, el cuento y el ensayo. Consideraba la poesía tan íntima y esencial como indefinible. El hecho poético y su materia fueron para él “la mágica, misteriosa e inexplicable emoción que sentimos al leer”. Su poesía, en los primeros tiempos ligada a la imaginería metafórica, terminó en una entonación personal. Descubrió que las verdaderas metáforas existen desde siempre: tiempo y río, vivir y soñar, muerte y dormir, estrellas y ojos, flor y mujer, pero podemos repetirlas con una voz distinta. Aunque hizo variados elogios de Virgilio, fue más bien fiel a Poe, su otro maestro en el cuento. No escribió poemas de mayor extensión, pero es contemporáneo de Eliot, Pound y Kavafis al concebir la poesía como expresión del pensamiento. Creyó que la principal virtud del poeta es ser capaz de “sentir” el mundo, agregando “provincias al ser” para hacerse no solo parte de una realidad, sino la “otra realidad”.

Luna de enfrente y Cuaderno San Martín son los volúmenes en los que quiso dejar un testimonio fiel de porteñismo. En sus primeros poemas hay poca huella de las tesis ultraístas. Borges se acerca más al modernismo y al romanticismo, y tratando de encontrar un sentido al pasado nacional, retoma las tesis de Sarmiento sobre la ciudad como asiento de la civilización. Borges, Poeta de Buenos Aires, como lo llamó Ildefonso Pereda Valdés en mil novecientos veintiséis. Aun cuando sus primeros libros sean del veintitrés y el veinticinco, sus tesis habían sido expuestas en los años finales de la década anterior, en artículos que luego recogió en Inquisiciones, donde creía que para alcanzar el alma de la ciudad e inmortalizarla, había que hacerlo a través del fatalismo del criollo, las casas, los patios y las plazas. Así como había rechazado en su poesía ese Buenos Aires moderno y tumultuoso, eligiendo para sí los barrios humildes, ahora rechazó los estereotipos del ser nacional, quedándose con los silenciosos e ironistas, a la manera de Macedonio Fernández. Con la publicación de El tamaño de mi esperanza, la radicalización hacia el criollismo fue más enfática: él iba a ser el Dante de ese país que ya era Buenos Aires.

En Ginebra, Borges descubrió las tesis ascéticas de Schopenhauer sobre el poder, el arte y el erotismo; y el estilo, usado en las enciclopedias, como otra forma de la ficción. Arthur Schopenhauer criticó a Hegel y la ideología “progresista” y autoritaria que él y sus discípulos representan. Una denuncia del egoísmo radical que viviría el hombre con las tiranías del siglo XX. Para Schopenhauer nuestras realidades son una máscara de la voluntad, incluida la “Naturaleza”, a fin de escapar de la locura. En El mundo como voluntad y representación. Borges supo, que, al no existir el tiempo, el arte es el único producto humano con sentido perdurable, pues agrega universos al mundo, mutantes pero eternos, ―desde y hacia la inasible y banal realidad social―, que no pertenece a........

© El Nacional