Se cierra el Sename, no la deuda del Estado

Hoy, que se cierra el Sename, abramos más que nunca la conversación –y las necesarias transformaciones– para que las nuevas instituciones crezcan sobre tierra abonada con verdad, justicia y los aprendizajes de la historia previa. 

El cierre del Sename debe ser un momento de inflexión en nuestra relación con la infancia. Es parte de la modernización institucional que implica adecuar no solamente la ordenación jurídica, sino también institucional a un enfoque de derechos humanos. El 12 de enero se termina un largo ciclo que comenzó en 1979, bajo la doctrina del “niño en situación irregular” a uno que considera a niñas y niñas como sujeto de derechos. Pero, lamentablemente, aún persisten muchas de sus prácticas y continúa la deuda del Estado con los niños, niñas y adolescentes que estuvieron y están bajo su custodia. 

Mientras el Sename baja su persiana, siguen........

© el mostrador