¿Puede el progresismo volver a prometer futuro? La Global Progressive Mobilisation Barcelona 2026

El progresismo no necesita solo defender valores, sino volver a hacer creíble una teoría y una práctica del progreso en sociedades atravesadas por límites ecológicos, fracturas sociales, tecnocracia, guerra y disputa geopolítica.

La Global Progressive Mobilisation (GPM), fue un encuentro promovido por la Internacional Socialista, el Partido de los Socialistas Europeos y la Alianza Progresista, y lanzada por Pedro Sánchez y Stefan Löfven, celebrada en Barcelona los días 17 y 18 de abril de 2026, en una cita inaugural con representación de más de 40 países, que ordenó su escena pública en alrededor de cinco ejes muy precisos: democracia, desigualdad y poder oligárquico, paz y soberanía, migración y convivencia democrática, y regulación de plataformas, inteligencia artificial y tecnologías del presente.

No era un simple programa de congreso de izquierdas. En esos cinco ejes se condensaba una tentativa más ambiciosa: volver a formular una promesa de futuro desde el campo progresista, en un momento en que esa promesa ha dejado de imponerse por sí sola. La propia organización presentó el encuentro como un esfuerzo por hacer “visibles y creíbles” las respuestas progresistas.

Estuve en sus dos jornadas, viernes y sábado, en actividades paralelas y en la sesión final, un mitin de más de seis horas atravesado por una intensidad performativa que no vivía desde la militancia adolescente de los años 90, en la posdictadura chilena. Esa duración poco habitual para los tiempos que corren vuelve visible el esfuerzo por sostener, en forma pública y casi ceremonial, la promesa de futuro.

La clausura no tuvo la estructura de un debate horizontal. Fue, más bien, una larga secuencia de intervenciones sucesivas, mediante la cual el progresismo internacional intentó conferir espesor simbólico a su lenguaje del porvenir. Figuraron Pedro Sánchez por España y Lula da Silva por Brasil; Cyril Ramaphosa, de Sudáfrica; de Palestina, Mohammad Shtayyeh; de Alemania, Lars Klingbeil y Reem Alabali Radovan, mientras que Zohran Mamdani (Nueva York) y Michelle Bachelet (Chile) enviaron videos que fueron proyectados con alto impacto, por nombrar solo algunos.

Para comprender en clave sociológica lo que ocurrió durante la jornada, conviene introducir una distinción útil, a saber: progreso y progresismo, ambos conceptos no son  sinónimos, la noción de progreso constituye una de las ideas reguladoras más potentes de la modernidad, en la medida en que articula expectativas colectivas y organiza horizontes de futuro, como ya lo ha planteado el sociólogo Peter Wagner.

Puede definirse como un........

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