El Mapocho es un humedal urbano: la pregunta es ¿qué hacemos ahora con él? |
Este extenso humedal urbano podría transformarse en un laboratorio de adaptación climática: reúso seguro de aguas, restauración de riberas, recarga de acuíferos, soluciones basadas en la naturaleza y tecnologías descentralizadas. La ley lo permite. La ciencia existe.
La reciente declaratoria del río Mapocho como humedal urbano marca un hito relevante para 16 comunas que van desde Lo Barnechea hasta El Monte, siendo el principal corredor biológico de Santiago. No se trata solo de un reconocimiento simbólico. Por primera vez, el principal eje fluvial de la capital queda protegido bajo la Ley de Humedales Urbanos, incorporando criterios ambientales obligatorios para su planificación, uso y resguardo.
En un contexto de crisis climática, pérdida de biodiversidad y estrés hídrico persistente, la decisión es correcta y oportuna. Pero trae consigo una gran responsabilidad. Se debe gestionar efectivamente. Y es ahí donde se abre el verdadero debate.
El Mapocho ha sido, durante décadas, un símbolo de degradación primero y de recuperación sanitaria después. Su limpieza permitió devolver biodiversidad, mejorar el espacio público y reconciliar a la ciudad con su río.........