Movilizaciones y cambio social

Asignarles un valor determinante a las movilizaciones, a la hora de articular estrategias políticas, puede conducir a una falsa polémica, que ciertamente resulta instrumental a los intereses de la derecha.

Recientemente la resolución del PC de “impulsar hitos de movilización amplia” para defender los avances sociales, ha desatado cierta polémica a lo ancho del espectro político nacional. Mientras desde la derecha acusan poco menos un intento de desestabilización, en el Socialismo Democrático, o centroizquierda, se han mostrado cautelosos e incluso reacios al impulso de las movilizaciones como mecanismo acción política.

El FA, por su parte, ha guardado mayormente silencio, expresando cierto apoyo tácito a la propuesta. Se dibuja así, en torno a este tema, una nítida distribución de opiniones sobre el tradicional eje de izquierda-derecha, que al parecer todavía retiene cierto significado para articular las visiones políticas. Si usted quiere clasificarse, por tanto, en torno al tantas veces desahuciado clivaje de izquierda-derecha, su opinión frente a este asunto podría ofrecerle alguna pista.

Más allá de las etiquetas, en todo caso, conviene preguntarse por el sentido profundo de la propuesta tema. ¿Tiene sentido impulsar la movilización social como un mecanismo de acción política? Ciertamente se trata de una estrategia enraizada en la historia de la izquierda, que jugó un rol clave en las conquistas sociales de la primera mitad del siglo XX, pero, en la actualidad ¿puede constituir aún una estrategia efectiva para defender o impulsar los derechos sociales?

En el contexto de esta pregunta, resulta importante en primer lugar establecer la legalidad de las movilizaciones sociales. Estas se encuentran expresamente resguardadas por la Constitución, que consagra la libertad de expresión y el derecho a reunirse, sin aviso previo, en lugares públicos. Como medio de expresión de preocupaciones y demandas de distintos grupos ciudadanos, las movilizaciones pueden jugar un rol de profundización de la democracia, alertando, y ejerciendo presión, sobre temas que no están siendo adecuadamente abordados por el sistema político.

Una vez despejado el tema de la legalidad y su capacidad de visibilizar temas relevantes para la población, conviene ahora abordar la pregunta de fondo. ¿Son........

© el mostrador