El costo invisible del alto desempeño |
Porque quizás el verdadero éxito no consiste solamente en llegar lejos, sino también en no destruirse emocionalmente durante el trayecto.
Vivimos en sociedades que celebran el rendimiento, pero que rara vez preguntan por el costo emocional de sostenerlo. En contextos donde el desempeño profesional se transforma en símbolo de estatus, reconocimiento y validación social, cada vez más personas aprenden a proyectar éxito mientras esconden agotamiento emocional. Esta dinámica se intensifica en culturas organizacionales que ponen énfasis en la presión del alto desempeño, la hiperdisponibilidad y la positividad obligatoria.
Este fenómeno, descrito por Byung-Chul Han como “la sociedad del cansancio”, se manifiesta en entornos marcados por la autoexigencia, la presión permanente y la necesidad de demostrar productividad de manera constante.
Paradójicamente, muchos profesionales considerados exitosos –directivos, académicos, consultores o emprendedores– terminan emocionalmente agotados, con sensación de vacío, conflicto interior o desconectados de sí mismos.
Parte del problema radica en la idea tradicional de liderazgo que todavía predomina en........