El fuego arrasa distinto y la reconstrucción debe considerar el territorio

La reconstrucción no puede limitarse a levantar casas. En comunas como Ránquil, Quillón o Bulnes también se incendiaron redes de apoyo y subsistencia. El desafío es material y social: fortalecer conectividad, salud mental y acompañamiento, entendiendo la fragilidad propia de los territorios rurales.

En estas semanas hemos reflexionado sobre el valor concreto de una pala, un par de zapatos, un juego de ollas o un colchón. No como metáfora, sino como urgencia. Hemos cotizado, armado y distribuido kits de habitabilidad para “vestir por dentro” las viviendas de emergencia que hoy necesitan localidades completas del Biobío y Ñuble tras los incendios de enero.

Las cifras son elocuentes: más de 20 mil personas damnificadas y más de 4 mil viviendas destruidas. Más del 80% del daño se concentra en Biobío y el 20% en Ñuble. En números........

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