Después de Maduro: las tres preguntas que deciden la transición

En última instancia, el éxito se reduce a tres preguntas: quiénes controlan las armas, quiénes controlan el dinero y quiénes pueden creíblemente asegurar que, de perder elecciones –y con ello privilegios e impunidad–, seguirán apostando por la democracia.

¿Quién controla las armas? ¿Quién controla el dinero? ¿Quién puede aceptar perder una elección sin romper la democracia? La teoría política distingue dos grandes tipos de transiciones a la democracia desde regímenes autoritarios, que en la realidad raramente se dan en estado puro.

Por un lado, están las transiciones negociadas, basadas en acuerdos entre sectores del régimen autoritario y sectores de la oposición, generalmente entre los sectores moderados de ambos lados. Estos procesos suelen derivar en continuidades institucionales, garantías para las élites salientes y amnistías, y los cambios son graduales y controlados. Los casos de Chile y España son ejemplos clásicos. Philippe Schmitter y Guillermo O´Donnell destacaron que este tipo de negociación ocurre, sobre todo, porque ninguna parte tiene fuerza suficiente para imponerse rotundamente.

El otro gran grupo de transiciones a la democracia es la que se produce por el colapso del régimen autoritario, ya sea por crisis económica, por derrota militar o por movilización civil. Argentina tras la guerra de Malvinas, Grecia y Portugal (1974) ilustran este camino.

La pregunta subsiguiente apareció décadas más tarde: ¿qué tipo de democracia queda tras una transición, y con qué capacidades reales? Ahí aparecen varias teorías. Juan Linz y Alfred........

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