La estrategia internacional de Trump y el multilateralismo que viene (Primera Parte) |
La protección de los propios derechos no puede servir como coartada para tolerar la negación sistemática de la dignidad en otros lugares.
La intervención militar en Venezuela ordenada por Trump y la captura de Nicolás Maduro, constituyen una acción anunciada y plenamente coherente con la estrategia de seguridad nacional (NSS2025) publicada a principios de diciembre por la Casa Blanca. Lo que no significa que lo sea con respecto al derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Estas acciones, que se están sucediendo desde la última intervención en Irán, no son sin embargo consistentes con las promesas de campaña de Trump, y la estrategia completa, de mantenerse esta dinámica de intervenciones unilaterales (por ejemplo, pueden seguir ahora Cuba, Nicaragua, etc.), tampoco lo es.
La nueva estrategia nacional de seguridad (NSS2025) difundida a principios de diciembre por la administración Trump es coherente y operativamente viable al definir fines alineados con medios, pero no es sostenible en el largo plazo. El entorno global no comparte sus principios, prioridades ni métodos –como ha quedado claro en estas semanas con la reacciones contrarias que ha producido (exceptuando la complacencia de Rusia) en los principales núcleos de poder geopolítico y en su principal competidor, China, y en regiones sistémicamente relevantes como América Latina y África–.
Estados Unidos no es autosuficiente y necesita del mundo, y Trump al preferir la vía del........