Kast versus Kast |
Zigzagueos en el tono y estilo que ha mostrado el Presidente electo en este primer mes tendrán una primera prueba de fuego dentro de poco más de una semana, cuando se dé a conocer completo el gabinete.
Hace casi un mes que José Antonio resultó electo Presidente y la verdad es que su relato ha ido mutando a medida que pasan las semanas. En un principio, sorprendió por su tono cauto, conciliador y convocante, algo que contrastó con el empleado durante la campaña. Kast pareció entender que para tener gobernabilidad iba a necesitar de acuerdos, consensos, pero especialmente del apoyo de más de 3.500.000 personas que votaron por él en segunda vuelta, con poca convicción, motivadas más bien por el voto “anti-Jara”, mismo fenómeno que sufrió él en carne propia frente a Boric cuatro años antes.
En la primera etapa, José Antonio Kast pareció no ser José Antonio Kast. Asumió una postura de hombre de Estado, de estadista incluso, pese a no corresponder para nada al perfil cultivado durante años, desde la trinchera de la extrema derecha, negando su partido cualquier tipo de acuerdos transversales en el Congreso, desplegando una agenda valórica confesional y criticando con dureza a todo el que estuviera al frente, incluido el Gobierno de Sebastián Piñera, al que calificó en su momento como uno de los “peores de la historia”.
Por supuesto, esa primera etapa de Presidente electo también tuvo como foco bajar las altas expectativas creadas por él mismo durante la campaña, esas de que se acabará la delincuencia y que los migrantes ilegales saldrían del........