¿Gobierno “de” emergencia o “en” emergencia?

Al chileno no le importan los argumentos, solo las consecuencias y su bolsillo. Al detractor crónico no lo vas a calmar pidiéndole comprensión y paciencia o explicándole cómo tu padre, en los momentos de crisis, te dejaba sin viajes al extranjero.

Si el análisis que hizo el equipo comunicacional del Gobierno, de que se podía importar el modelo político comunicacional llamado flood the zone –inundar la zona–, aplicado en EE.UU. por Donald Trump, sin siquiera adaptarlo a la realidad chilena, definitivamente se equivocaron. Los hechos han dejado esto en evidencia.

En términos simples, una estrategia de copamiento comunicacional consiste en el despliegue de una agenda que intenta saturar los medios, las RRSS y, particularmente, desorientar al rival: la oposición. La avalancha de temas persigue que todos se traten superficialmente, sin importar su trascendencia. Es decir, en la agenda pesan lo mismo que la primera dama sirva la comida en La Moneda y el retiro de 43 decretos ambientales.

De acuerdo con el autor intelectual de esta estrategia, Stephen K. Bannon, cuando se emiten declaraciones controvertidas de manera simultánea, la oposición política y los grupos de interés que se sientan tocados tenderán a dispersarse y a cubrir un frente específico, dejando el control de la agenda global al emisor, en este caso el Gobierno.

Pero para entender el diseño estratégico del Gobierno de José Antonio Kast, tenemos que separarlo en dos etapas. El primero, lo que en su momento denominamos como “la fase de camarín”, en que el entonces Mandatario electo y sus futuros ministros realizaron un despliegue mediático y territorial inédito para un proceso de transición presidencial. Fue el propio Kast quien, en su discurso del 14 de diciembre, afirmó que empezarían a gobernar a partir del día siguiente, es decir, tres meses antes de lo que le correspondía.

Durante esta fase el futuro Primer........

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