Día Mundial de los Océanos: mucho que celebrar y aún más por hacer
Chile ha realizado una contribución significativa al cumplimiento de la meta global 30×30. No obstante, alcanzar este objetivo a escala planetaria exige ir más allá de las aguas bajo jurisdicción nacional y avanzar hacia la protección de la biodiversidad en la alta mar.
La meta 30×30 para el océano es uno de los compromisos ambientales más ambiciosos de nuestro tiempo: proteger al menos el 30% de los ecosistemas marinos del planeta para el año 2030 mediante áreas marinas protegidas y otras medidas efectivas de conservación. Para Chile, esta meta tiene una relevancia particular. Con más del 40% de su zona económica exclusiva bajo alguna figura de protección, nuestro país se ha transformado en un referente internacional en conservación marina.
Las razones para avanzar en esta dirección son múltiples. En primer lugar, la protección marina permite conservar una biodiversidad extraordinaria, que incluye especies endémicas, amenazadas y ecosistemas únicos asociados a la corriente de Humboldt, uno de los sistemas marinos más productivos del planeta. Proteger estos espacios significa resguardar un patrimonio natural irreemplazable para las futuras generaciones.
En segundo lugar, la conservación contribuye directamente a la sustentabilidad de los recursos pesqueros y al bienestar de las comunidades costeras. Miles de familias dependen de la pesca artesanal y........
