J. A. Kast y el riesgo de borrar la ciencia de la arquitectura del Estado |
No es casual que este impulso de retroceder coincida con el auge de proyectos autoritarios que miran la ciencia con sospecha. En Estados Unidos, Donald Trump censuró evidencia climática y subordinó agencias científicas al dogma político.
El fin de semana pasado, un artículo del Diario Financiero dejó entrever una idea inquietante: en el comando de José Antonio Kast se evalúa reducir ministerios y devolver la ciencia al lugar secundario que ocupó durante décadas. Bajo la retórica de la “eficiencia del Estado”, aparece algo más grave: la tentación de desmontar el futuro, como si un país pudiera renunciar a su capacidad de conocer sin renunciar también a su capacidad de ser.
Chile creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación recién en 2018, cuando buena parte del mundo llevaba décadas construyendo economías y sociedades basadas en conocimiento. Antes de eso, la política científica sobrevivía confinada en el Ministerio de Educación, diluida en estructuras subalternas como Conicyt, sin fuerza política e institucional ni autonomía estratégica. Era un síntoma de algo más profundo: un país que quería modernizarse, pero que mantenía el conocimiento en un rincón, como........