El dilema del salario mínimo |
Para que los subsidios a la contratación propuestos por el Ejecutivo logren atenuar el efecto de estos mayores costos y estimular la creación de empleo, el salario mínimo debiera subir muy modestamente, pese a las presiones sindicales.
La negociación del salario mínimo genera tensiones entre las aspiraciones sindicales y las posibilidades reales y razonables. Mientras una parte solicita incrementos para recuperar o mejorar el poder adquisitivo de quienes están empleados (y puedan permanecer así), el Ministerio del Trabajo propone alzas acotadas.
Esta negociación tradicional ocurre en un contexto de aumentos extraordinarios del salario mínimo en términos reales desde 2022 (15,4%), muy superior al de los salarios promedio (4,8%). Ya que la única fuente sostenible de aumento de los salarios es el crecimiento de la productividad........