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Cuando la geopolítica vuelve al Estrecho de Magallanes

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28.08.2026

Todo ello coincide, además, con un cambio importante en las capacidades militares argentinas, porque después de décadas de restricciones presupuestarias y pérdida de capacidades, Argentina ha iniciado un proceso de modernización de sus Fuerzas Armadas.

Las declaraciones del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Valverde, abrieron esta semana una nueva controversia entre Chile y Argentina por el Estrecho de Magallanes. Porque al referirse a la importancia de mantener presencia en el extremo austral, Valverde afirmó que “Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía” y destacó el valor estratégico de una zona que calificó como una “llave bioceánica” entre el Atlántico y el Pacífico.

La reacción chilena fue inmediata, aunque demasiado blanda. El gobierno anunció el envío de una nota de protesta a Buenos Aires y reafirmó que la soberanía de Chile sobre el Estrecho es indiscutible, ante lo cual la Cancillería argentina buscó bajar rápidamente la tensión y recordó que su posición está determinada por el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984, instrumentos que “rigen plenamente y son considerados definitivos por la República Argentina”.

Sin embargo, la respuesta de Buenos Aires también resultó interesante por aquello que no dijo. No desautorizó las declaraciones de Valverde ni señaló expresamente que la soberanía sobre el Estrecho pertenece a Chile. En cambio, afirma que “la relevancia estratégica del extremo austral del continente es una perspectiva de Estado” argentina, vinculándola con las Malvinas/Falklands, el Atlántico Sur y la Antártica.

Las palabras importan y las omisiones diplomáticas también. Buenos Aires pudo cerrar inequívocamente la controversia señalando que el Estrecho es chileno, pero no lo hizo. Es cierto que reafirmó tratados que jurídicamente conducen precisamente a esa conclusión, pero optó por no expresarla. Y si este fuera un episodio aislado, probablemente la controversia habría terminado ahí. El problema es que durante los últimos cinco años se han sucedido distintos documentos, declaraciones y episodios que, aunque tienen naturaleza y relevancia diferentes, apuntan en una dirección semejante.

Más que declaraciones aisladas

En julio de 2021, durante el gobierno de Alberto Fernández, Argentina aprobó mediante el Decreto 457 una nueva Directiva de Política de Defensa Nacional. No se trataba de la opinión de un militar, sino de un documento oficial destinado a orientar la política de defensa y el funcionamiento de las Fuerzas Armadas. Y allí apareció la referencia a la necesidad de fortalecer la “exploración, estudio y control conjunto” sobre el Estrecho de Magallanes y el denominado por Argentina Mar de Hoces o Pasaje de Drake. Chile protestó, porque una cosa es la necesaria cooperación entre dos países vecinos y otra muy distinta hablar de un supuesto “control conjunto” sobre un espacio de clara soberanía chilena.

En junio de 2024 ocurrió el incidente de los paneles solares instalados por Argentina algunos metros dentro de territorio chileno, en el sector........

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