Si renunciaste a tu nombre, ¿cómo no vas a tener ahora problemas de identidad? |
Resulta bien raro que los izquierdistas actuales se quejen ahora del mal momento que vive la izquierda, si partieron por abdicar de esa palabra y, con eso, dieron la espalda a los valores que postuló desde hace siglos.
La crisis de la izquierda, que se denuncia y ventea a cada instante, es de muy vieja data y comenzó cuando esa palabra fue eliminada del lenguaje político, incluso por muchos de sus propios partidarios. Primero se la suavizó con la expresión “centroizquierda” y luego se la canjeó por una todavía más vaga: “progresismo”. También viró en “socialdemocracia”, en “tercera vía” y cosas así. Tuvo que ser un octogenario italiano quien viniera al rescate de la díada “derecha/izquierda” –eso en 1994, por Norberto Bobbio–, actuando así a contracorriente de los muchos que sostenían, no sin cierta euforia, que ya no existía ni una ni otra y que no deberíamos continuar utilizando palabras tan politizadas y polarizadas como esas.
También se proclamó el fin de las ideologías, con el pretexto de que todos íbamos en un mismo barco, omitiendo el........